Una expedición científica permitió conocer por primera vez cómo es la vida en uno de los lugares más profundos del océano.
La primera exploración de la fosa oceánica de las Nuevas Hébridas, en el Pacífico, ha revelado que brótulas y crustáceos pululan a 7.000 metros bajo el mar.
Los científicos utilizaron una sonda equipada con cámaras para filmar estas extrañas criaturas submarinas.
Según los investigadores, la ecología de esta fosa oceánica difiere de otras profundas regiones que han sido estudiadas.
"Estamos comenzando a comprender que lo que ocurre en una fosa no necesariamente representa lo que pasa en todas", dijo Alan Jamieson, del Oceanlab de la Universidad de Aberdeen en Reino Unido, quien llevó adelante la expedición junto al Instituto Nacional del Investigación Atmosférica y de Agua de Nueva Zelanda.