Cuando hablamos de monstruos marinos, nos estamos refiriendo siempre a unos seres, que habitan en las profundidades de las aguas y que emergen cada cierto tiempo, bajo unas condiciones muy concretas, con el único objetivo de atemorizar, cuando no asesinar, al ser humano.
Leyendas para muchos, realidad para aquellos que han dejado testimonio a lo largo de la historia, lo cierto es que en no pocas ocasiones la realidad y la ficción se confunden en una línea muy delgada.